Unos niños y niñas jugaban acaloradamente..., una sala medio oscura por donde se mueven, está llena de colchones, algún que otro dibujo, cartones y globos... La semana pasada fue diferente, había mucha harina, de la que no conseguimos deshacernos del todo... Estamos por el año 1993 y hay sobre unos 8 o 9 niños y niñas de varias edades. Muchas cosas permanecen semana a semana, mes a mes; otras van cambiando... aros, arcilla, papeles, pelotas, maderas, cubos, experimentos... De vez en cuando se realiza una excursión de fin de semana...; en verano, hay una que es bastante más larga... y todos hacen planes cuando se acercan las fechas... padres e hijos.

 

Así eran los días del Club Els Donyets, un espacio de fiesta y tiempo libre, donde el objetivo básico era ser uno mismo, encontrar los intereses y motivaciones que les son propios, ser feliz aquellas horas o días; era un espacio de los niños y para los niños, un entorno educativo en que la actividad interior de “e-mocionarse” tuviera prioridad sobre la actividad impuesta por el deber, que es lo mismo que decir aquella actividad que “paraliza” del pensamiento creador y divergente, las sensaciones más placenteras.

Ya va a hacer 22 años de aquel día en que un grupo de profesionales de la psicología y la educación se plantea un cambio en las dinámicas educativas existentes. Así empezamos. Nos habíamos formado dentro de la ES.TE.R (Escuela española de terapia reichiana) y de ahí surgen los fundamentos teóricos: la ecología de los sistemas humanos, la teoría de la autorregulación de W. Reich, los trabajos de Summerhill, la tradición pedagógica libertaria… Todo se puede resumir en la famosa frase de Neill: “La libertad funciona”.

El Club “Els Donyets” nunca ha dejado de existir. Club estuvo en Marino Albesa, en la calle Cuba, en Patraix… Los encuentros ocasionales fueron convirtiéndose en situaciones más permanentes, diarias, y se fue transformando en l’Escola Lliure “Els Donyets”. Y en poco tiempo tuvimos que buscar un espacio amplio que permitiese un contacto con la naturaleza. Nos trasladamos a Pedralvilla, a una parcela con un gran jardín, una casa de piedra, una cocina anexa y piscina. Pronto volvió a quedarse pequeño, pero tuvimos la suerte de poder incorporar el terreno vecino. Con esto ampliamos el jardín y contamos con una casa más, la casa de madera.

Pero el espíritu que preside y ha guiado la actividad del Club y de l´Escola sigue siendo el mismo, antes y ahora: Confianza en las capacidades naturales de niños, niñas y jóvenes para desarrollarse, en su capacidad para tomar decisiones, de organizarse como grupo, de ir estructurándose una inteligencia abierta y adaptativa...

Y sirve aquí nuestra referencia a los trabajos de Summerhill, la tradición pedagógica libertaria, al igual que los planteamientos del paradigma reichiano, (tal y como lo conocemos por la Es.Te.R Escuela Española de Terapia Reichiana)... “La libertad funciona...” —recogiendo las palabras de Neill— ha sido y es nuestra inspiración cotidiana.

El camino seguía y la escuela crecía. Notábamos que el trabajo en la esuela era importante, pero las familias necesitaban cubrir otros momentos de la crianza, embarazo, la fase de lactancia, la socialización… junto a las familias. Empezamos, con el trabajo de otros profesionales y centros afines, a cubrir esa área (Donyets Crianza). Esta labor se realiza tanto en el espacio de Pedralvilla como en otros centros en Valencia.

También llevábamos tiempo realizando un importante trabajo con objetivo social (Donyets Social): actuamos en diferentes actividades promoviendo y formando a otros profesionales en el terreno de la educación libre y la crianza con apego. Parece que nuestros 22 años de experiencia empiezan a darnos mucho crédito en este terreno.


Y así surge el "Centro de Prevenció i Psicoterapia infantil Els Donyets", que aglutina todo el trabajo que realizamos con las familias desde antes del embarazo, el trabajo diario de la escuela libre y la labor social para formar profesionales y dar a conocer la educación en libertad.

Son muchas las experiencias y aprendizajes que hemos acumulado en estos 22 años. Pero nos gusta pensar que esto no es más que el principio.